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SANDRA GAYOL
Honor y duelo en la Argentina moderna
Siglo XXI Editores Argentina

Páginas: 288
Formato:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 978-987-629-042-5

Desde fines del siglo XIX y hasta las primeras décadas del siglo XX, los miembros de la elite política y social argentina se batían a duelo con frecuencia y, al analizar esta práctica, Sandra Gayol recupera la importancia del tema y ofrece las claves esenciales para pensar los procesos de fabricación de la diferencia social y política. El duelo fue el comportamiento necesario para fijar distinciones y jerarquías en un momento de recomposición de la clase alta y de modificaciones estructurales de la sociedad. El honor funcionaba como ordenador de un espacio social convulsionado y de una esfera política competitiva y en proceso de ampliación. Tan extendida estaba la práctica del insulto y del duelo que era raro encontrar una personalidad pública, un parlamentario, un hombre de letras o un acaudalado, que no se hubiera visto involucrado por lo menos una vez en las denominadas "cuestiones de honor". Era mucho lo que estaba en juego, pues la predisposición a defender el honor personal por medio de un duelo caballeresco indicaba si alguien pertenecía o no a las elites.

Honor y duelo en la Argentina moderna

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Desde fines del siglo XIX y hasta las primeras décadas del siglo XX, los miembros de la elite política y social argentina se batían a duelo con frecuencia y, al analizar esta práctica, Sandra Gayol recupera la importancia del tema y ofrece las claves esenciales para pensar los procesos de fabricación de la diferencia social y política. El duelo fue el comportamiento necesario para fijar distinciones y jerarquías en un momento de recomposición de la clase alta y de modificaciones estructurales de la sociedad. El honor funcionaba como ordenador de un espacio social convulsionado y de una esfera política competitiva y en proceso de ampliación. Tan extendida estaba la práctica del insulto y del duelo que era raro encontrar una personalidad pública, un parlamentario, un hombre de letras o un acaudalado, que no se hubiera visto involucrado por lo menos una vez en las denominadas "cuestiones de honor". Era mucho lo que estaba en juego, pues la predisposición a defender el honor personal por medio de un duelo caballeresco indicaba si alguien pertenecía o no a las elites.